Si trazáramos una línea que uniera París y Barcelona y ahora escogiéramos una carretera para recorrer esa línea, no tendríamos más remedio que escoger entre dos opciones: la autopista que sube por Toulouse o la autovía que sube por Millau. Como nos da pereza cruzar los Pirineos por el punto más alto, iremos por Millau. Una pequeña ciudad de poco más de 20.000 habitantes en el valle del río Tarn, en el sur de Francia.

Si nos centramos en conducir, hacer kilómetros y llevar una buena media, cuando lleguemos a Millau simplemente veremos el cartel que nos indica la población, un peaje y un puente largo. Y venga, a engullir más kilométros. Y nos habríamos pasado por alto, nunca mejor dicho, una maravilla de la arquitectura moderna, el viaducto de Millau.

El río Tarn es famoso por sus profundos y sinuosos valles, y aquí en Millau, se luce con un cañón de más de 340 metros de caída libre y más de 2 kilómetros de anchura. Para salvar este accidente geográfico había varias opciones: dar un rodeo de cientos de kilómetros o hacer un puente. Y los franceses hicieron lo más fácil: un puente con 7 pilares de hormigón. Si esto no impresiona, añadiré que podríamos poner tranquilamente 1 Torre Eiffel debajo y aún sobrarían un par de decenas de metros. Como curiosidad, hay una escena de la película francesa Taxi que ocurre en el puente, cuando lo están construyendo.

Por otra parte, una vez pasado el puente, lado norte, hay un área de descanso en una vieja casona de campo donde podemos mirar el puente o informarnos de las opciones turísticas de la zona.

Más información en: http://www.millau-viaduc-tourisme.es/

Coordenadas: 44° 4′ 59.1038″ N, 3° 1′ 19.01401″ E