Un breve curso de agua que recorre un pequeño desfiladero. El torrente de Colobrers es un afluente del río Ripoll, afluente a su vez del Besòs, que recorre los bosques de Sabadell y Castellar del Vallès. Aunque no es un río caudaloso, al estar encañonado, recorre una paisaje que sorprende por su humedad y frondosidad.

El camino lo iniciamos en el restaurante Can Pagès, a la derecha de este comienza un sendero que baja hasta el torrente. Este sendero acompaña a la riera aguas arriba cruzando varias pasarelas de madera. Aparte de la gran cantidad de vegetación, sorprende que a lo largo del mismo otros cursos de agua subterránea afloren en las paredes arcillosas del desfiladero con lo que veremos multitud de musgos y helechos. Algunos de estos nuevos mini-afluentes afloran a la superficie en forma de pequeñas y húmedas cuevas como es el caso de la Font de la Tosca.

A medio camino, el torrente formó en su tiempo un cerrado meandro, pero actualmente el agua salva el meandro en linea recta mediante un túnel artificialmente excavado en la roca a finales del siglo XIX. Hay carteles indicando que el paso por la galería está prohibida ya que son posibles los desprendimientos de rocas (aunque nosotros entramos y al salir vimos el cartel, cachis!). Al final el camino se aleja del torrente ascendiendo en eses hasta acabar en una ancha pista de tierra, donde en un curva a la izquierda hay un lavadero de piedra: la Bassa de Can Moragues.


  • Zona: rural
  • Dificultad: baja
  • Distancia: 1,3 kilómetros (ida)
  • Duración: 45 minutos(ida)
  • Coordenadas: 41° 34′ 36.10316″N, 2° 5′ 42.72794″  E (Can Pagès)
  • Época recomendada: Cualquiera, siempre que no haya previsión de chubascos fuertes, el cañón es estrecho y no podríamos salir en caso de avenida de agua.
  • Ruta con niños: Sí. Es corta y llana.