Esta ha sido nuestra primera excursión montañera desde que tenemos a Nil y ha salido bastante bien, de hecho más que bien. El sábado por la mañana preparamos un par de mochilas:

Mochila Nil:
Unos cuantos pañales, toallitas, el biberón, una botella de agua de 50cl, los polvos para la leche, un par de baberos, ropa de recambio por si sucedían desastres y poco más.
Mochila papás:
Un par de bocadillos, un par de plátanos, tres botellas de 50cl de agua y unas galletas.

Julia llevaba la mochila con las cosas de Nil y yo la de nuestra comida por detrás y por delante a Nil en su mochila Manduca. Literalmente yo iba clavado al suelo. Y como novedad, nos compramos un par de palos telescópicos con empuñadura de corcho para caminar con mayor seguridad en los desniveles, +/-9€ cada uno en el Carrefour. A mi entender la logística tampoco ha cambiado tanto, simplemente llevamos cosas para una persona más (personita que no puede llevar nada por ella misma, claro).

La ruta en si, comenzó tras dejar el coche en el aparcamiento de Rupit, salimos andando por la salida para los coches y seguimos por la calle de la derecha, al poco bajamos por las escaleras que dirigen hacía el punte colgante. Mi idea era atravesar el puente y el pueblo y seguir hacía el salto, pero tuvimos que improvisar ya que el puente estaba cerrado por mantenimiento. Así que bajamos al cauce y seguimos río abajo por un pequeño sendero por el margen derecho, el sendero es muy húmedo ya que en esta zona la riera de Rupit está encauzada entre paredes de roca creando una zona de sombra. Además las rocas forman varias balmas, abrigos rocosos, que atravesamos sin dificultad.

Al poco cruzamos la riera por un puente de piedra y el sendero se dirigió de nuevo hacía el pueblo, atravesamos los bajos de una casa por un pequeño túnel y volvimos a bajar al llano que forma la riera. Es una zona sin arboles por lo que caminamos bajo el Sol pero al poco el camino hace un quiebro hacía la izquierda y bajamos rápidamente a la humedad de la riera. Ahora los arboles nos tapan el Sol, y durante bastante rato recorremos un estrecho camino que serpentea la riera, que corre unos metro por debajo nuestro a nuestra derecha.

Llegamos a la zona del Salt del Rodó, pero como no teníamos ganas de bajar por las rocas y matarme en el proceso (por desequilibrarme con la bolsa, las rocas no tienen más de un metro de altura), decimos verlas desde arriba, y ya de paso comer. Nil su biberón y nosotros los bocatas. Ya de paso cambiamos el pañal a Nil y nos percatamos de que se nos habían olvidados dos cosas: un bolsa de basura para el pañal y una manta donde dejarlo reposar/jugar en suelo.

Recogimos los bártulos y seguimos camino abajo, el camino baja rápido y tras un par de curvas llegamos a la Font de la Pomareda donde nos refrescamos y aprovechamos para lavar el biberón. A partir de aquí el camino se hace más ancho y va suavemente llaneando hasta que en un rato lleguemos al Salt de Sallent.

Cuando se llegar al Salt de Sallent no se ve nada espectacular, de hecho podrías pasártelo si no sabes que está allí o no lees los carteles. De hecho el día que fuimos, había 2 familias con 4 niños de unos 7 u 8 años bañándose en varias pozas que hay a escasos diez metros de la cascada, donde el agua de la riera se precipita al vacío. Para ver el salto en todo su esplendor hemos de caminar un centenar de metros por el lado izquierdo hasta un mirador. Aquí hemos de tener mucho cuidado, no hay vallas, ni verjas, ni muretes que indiquen el precipicio de unos 100 metros de caída. ¡Mucho ojo!

Yo había pensando tres maneras de volver: por el mismo camino, por una pista asfaltada cercana o por otra sendero cercano a la pista asfaltada. Como parecía que amenazaba lluvia preferimos alejarnos de la riera y coger la ruta fácil que era la pista asfaltada. Simplemente atravesamos la riera de Rupit y subimos por la pista de tierra, pasando al lado de campos de cultivo hasta llegar al asfalto, allí solo nos quedaban alrededor de tres kilómetros hasta llegar a Rupit. La vuelta se nos antojó un tanto monótona, total era caminar por una carretera, y también  fue la ruta más larga, pero eso sí, la más llana y sencilla. Por suerte en los lados de la misma había matas de fresas silvestres, y muchas ya con las fresitas rojas, así que algunas cayeron en el buche.


  • Zona: rural
  • Dificultad: baja, precaución en la zona del salto de Sallent. Precipios de más de 100 metros totalmente verticales.
  • Itinerario: Aparcamiento Rupit – puente colgante – Font de la Pomareda – Salt de Sallent – pista asfaltada – Rupit
  • Distancia:  6,5 kilómetros (total)
  • Coordenadas: Salt de Sallent: 42° 0′ 56.6394″N, 2° 28′ 23.7923″E
  • Época recomendada: siempre que la riera de Rupit lleve agua.
  • Ruta con niños: Sí, aunque no se puede hacer con carritos, es sencilla con bolsas de porteo. Precaución en los barrancos finales, de todas maneras no es necesario acercarse a ellos.