Si en el lado sur de los Pirineos tenemos a Roncesvalles, un lugar de paso, por el lado norte, en Francia, tenemos a Saint-Jean-Pied-de-Port. La parte nueva del pueblo se asienta en el llano del amplio valle, pero la parte vieja, la interesante turisticamente hablando se encuentra en la ladera de una colina. Colina donde se encuentra una ciudadela, que no vimos porque estábamos cansados…)

La parte vieja es básicamente una larga calle peatonal, adoquinada. En los extremos, la calle asciende a la colina, y en el centro baja para cruzar el río Nive. La zona es maravillosa, llena de vida, con multiples comercios, restaurante, bares, alimentación recuerdos y ¿cómo no?, tiendas especializadas para hacer el Camino de Santiago. Tiendas donde te venden desde la típica concha, hasta unas botas, hasta un chubasquero que ocupa el mínimo espacio.

Comentar que nosotros fuimos un lunes de agosto laborable y era día de mercadillo, y en  Saint-Jean-Pied-de-Port, el mercadillo se hace bajo un practico techado, muy util en día de sol como era el caso, de hecho estuvimos refrescándonos los pies en el río. 🙂