El pasado domingo hacía mucho calor y no nos íbamos a quedar en casa con dos niños (el hijo y yo, el padre) que no soportan estar todo el día en casa. La idea era pasar el día fuera de casa, un domingo típico con todo cerrado y con avisos de peligro por calor. Así que tras mirar varios blogs nos fuimos a la población de Aiguafreda en busca de un riera donde bañarnos o cómo mínimo pasar un rato al fresco.

Si venimos desde Barcelona por la C-17 tomaremos la salida de Aiguafreda, atravesamos el pueblo y nos dirigimos otra vez a coger la C-17 rumbo a Vic, pero cuando ya quedan pocos metros para salir a la autovía, a la derecha un cartel nos indica Font dels Enamorats. Torcemos y aparcamos en una plaza de tierra cerca de la fuente. Fuente muy popular a tenor de la cantidad de gente que va con garrafas.

A la izquierda de la fuente surge un camino, es bastante llano y con mucha sombra por lo que aún con calor caminamos muy bien. El camino no tiene perdida y seguimos las marcas hacía Aiguafreda de Dalt. La idea es bañarnos y lo probamos primero en la Resclosa(señalizada) pero el agua está estancada y no dan ganas y después en el Gorg de la Sort (señalizado). Unos 20/30 minutos desde el coche. En este último lugar sí que se nota el frescor y la humedad. Al fondo hay una pequeña poza de aguas limpias pero heladas donde es un gusto meterse. El fondo es de roca, no hay casi limo, no hay bichos peligrosos, solo renacuajos y algún tritón. Tendrá tres metros de diámetro y una profundidad de un metro y medio. Una maravilla fresca, aguantar cinco minutos en el agua es una proeza, para pasar los días de más calor. 🙂

Nota: Tanto para llegar como para salir de la zona de la poza hay que ayudarse de las manos para superar unas rocas de grandes dimensiones, por lo que es muy aconsejado llevar calzado adecuado y seco, de lo contrario os podéis llevar, como Julia, de recuerdo algún rasguño y moratón. 😉