Hace unas semanas habíamos disfrutado de la nieve en el Montseny, tratamos de subir hará un par de semanas pero cuando volvimos a subir ya casi no había y nos quedamos sin poder tocarla. Pero esto no podía quedar así y gracias a los consejos de unos padres del parque donde llevamos a nuestro renacuajo, nos fuimos a Rasos de Peguera.

Rasos de Peguera es una estación de esquí a una hora y media de Barcelona . Para llegar es todo autopista o autovía, excepto los últimos veinte minutos que se hacen por un carretera que asciende decidida hacía la cumbre, hay curvas pero son aceptables, genial para ir con niños y sus problemas de mareos con las curvas.

Desconozco si la estación de esquí está operativa y abierta o está abandonada ya que la información de Internet es confusa. También porque la gran cantidad de coches del día que subimos  hizo que no llegáramos a ella y aparcáramos en el margen de la carretera a unos dos o tres kilómetros de ella.

De todas formas aún no llegando a la cima que es donde está la estación nos lo pasamos en grande. Estuvimos unas tres horas correteando por la nieve, haciendo un muñeco de nieve, tirándonos bolas de nieve, deslizándonos por las laderas nevadas o caminando por nieve virgen bajo las copas de los pinos. Muy recomendable si lo que quieres es simplemente jugar con la nieve. Solo lamentar que no lleváramos unos bocadillos para comer allí ya que el día era esplendido.

  • Situación: 42° 8′ 30.53″ N, 1° 45′ 52.24″ E
  • La autopista a precios de 2017 y en fin de semana son +/-7€  la ida.