A principios de agosto, ya en vacaciones, fuimos a visitar el Museu Blau(Barcelona). Este museo aglutina los antiguos museos de Zoología y de Geología, que estaban en la Ciutadella, en uno solo, en el edificio del Forum. En esta fecha la exposición temporal era la de “Spinosaurus, el gigante perdido del Cretáceo” por lo que fuera del edificio podemos ver una escena de un Spinosaurus sujetando un pez épocas pasadas. El edificio es enorme y está a un nivel por encima de la plaza, por lo que o subimos por las escaleras o usamos los ascensores (que están a un lado, escondidos). Sobre la escalera de entrada y colgando del techo está el esqueleto de una ballena azul, que la abarca toda. Ya arriba en el nivel del museo, están los servicios, la tienda de recuerdos y poca cosa más. Compramos las entradas y entramos.

Al entrar, para los niños, hay una sala con piedras, arena, conchas, pieles, plumas, etc para que los niños investiguen, es una actividad gratuita y que se realiza a ciertas horas. Más adelante está la exposición temporal y después la permanente. No entraré en valorar la calidad de los contenidos del museo ya que íbamos con un niño de año y medio y eso implica correr detrás de él casi todo el rato, por lo que no logramos apreciar las explicaciones, pero hay un aspecto del museo que no nos gustó. Es oscuro, es decir, tanto el suelo como el techo como las paredes están pintadas de un azul oscuro tan oscuro que parece negro. Hay iluminación, por supuesto, pero claro, un color oscuro iluminado sigue siendo oscuro. Hay momentos en que no sabes por donde andas y no exagero. Por lo que si vais con alguien que vaya de negro es posible que en algunas zonas, pues simplemente desaparezca de tus ojos.