Decía en la anterior entrada que tanto la cámara reflex como la compacta hacía tiempo que no salían a la calle en favor del móvil, un BQ X5, pues bien en éstas vacaciones veraniegas por Navarra (+País Vasco, +Francia) el móvil ha sido nuestra única cámara, ¡y muy bien!

Para ver las fotos en la pantalla del móvil, ordenador o en una TV FullHD hay calidad de sobra, estamos muy contentos con el resultado solo hay que tener en cuenta dos aspectos básicos: batería y almacenamiento.

En nuestro caso, la batería nos da para enviar mensajes, consultar mapas, hacer fotos y ponerle dibujos al niño y aún así nos sobra batería de largo. A malas siempre puedes comprar una batería externa y asunto solucionado.

Por capacidad me refiero al lugar donde se van a guardar las fotos/vídeos. Piensa que al contrario que una cámara de fotos, el móvil lo llevas siempre encima y debido a su sencillez acabas haciendo fotos a cualquier cosa, por lo que es más fácil llenar el almacenamiento. Almacenamiento que a su vez se comparte con otras aplicaciones del móvil. En mi caso uso una SD de 16GB y… la llené, con lo que durante un rato estuve peleándome con el móvil descifrando la razón por la que el móvil no quería hacer videos… Al final tocó borrar contenido antiguo. Por suerte ademas de copiar al PC de vez en cuando, tengo configurado el móvil con FolderSync Lite de manera que cada noche (con WiFi) me sube las fotos/vídeos a Google Drive.

Así que en resumen si tienes un móvil con una buena cámara, almacenamiento de sobra y batería deja la cámara en casa (puristas de las fotos abstenerse 🙂 )