Me los imaginaba más grandes, no es que sean diminutos, pero pensaba en ellos como enormes moles blancas con gigantescas aspas. Quizás sea por aquello de los gigantes contra los que lucha Don Quijote.

En realidad un molino de viento de La Mancha no es más que una estructura cilíndrica de unos 3 o 4 metros de diámetro, construida en piedra y pintada de blanco. En su interior hay tres habitaciones, una por planta. Nivel de calle, nivel intermedio y nivel superior, a los que se accede mediante una pequeña escalera que recorre la pared por el lado de dentro del molino. En este último nivel, el superior, es donde se encuentra toda la maquinaria del molino. El mecanismo es realmente sencillo de entender:

  1. Las aspas transmiten el movimiento a un eje horizontal. En el lado contrario a las aspas hay una gran rueda, llamada rueda catalina.
  2. La rueda catalina tiene unos piñones llamados muelas que transmiten este movimiento horizontal a un eje vertical llamado linterna.
  3. Finalmente, esta linterna hace girar una gran piedra, la piedra de moler, con forma de donut que reposa horizontalmente.

Nos pusieron un vídeo explicativo, donde salían dos trabajadores: el jefe y el ayudante. El primero se encargaba de controlar la cantidad de grano a moler y ajustar la altura de la rueda de moler para el grano fuera más o menos grueso. Por su parte el ayudante era el encargado de vigilar la velocidad de rotación de las aspas y si era muy alta ir frenando el sistema mediante un freno manual. Si se dejaba a su aire, nunca mejor dicho, era posible que si el viento fuera muy fuerte, la caperuza, el techo del molino, saliera volando. Esta es la razón por la que no veremos los molinos en funcionamiento, están frenados para evitar que salgan volando.

Por otro lado en la parte superior hay 8 ventanitas, y servían para saber de dónde venia el viento y orientar las aspas en consecuencia, usando el mástil que tiene el molino en la parte posterior. Es decir, toda la caperuza y sus aspas pueden rotar 360 grados apuntando el molino en cualquier dirección.

El precio para ver los molinos es de 1,5€ aunque en realidad no se ve gran cosa ya que no son muy grandes y de todas formas solo hay dos que conservan la maquinaria, el resto están huecos. Por 4€  hay una entrada combinada para ver los molinos y el castillo de Consuegra.