Debido a las huelgas del metro de Barcelona de finales de 2016 decidí que eso de no saber cuando llegaría al trabajo (o lo que es peor, a casa) e ir comprimido en el metro no me apetecía mucho. Así que pensé en ir en bicicleta. Al vivir en Santa Coloma de Gramenet no dispongo de ninguna estación de Bicing cerca, pero sí que disponía de una bicicleta propia. Una bici de finales de mi adolescencia y en un estado usable pero no óptimo. Intenté arreglarla pero no soy un manitas en la bici y al final Julia me animó a comprarme una nueva a mediados de otoño.

La Bici…

Y… resulta que las bicis son caras, o como mínimo tienen un precio más elevado de lo que yo pensaba. La elegida fue un modelo del Decathlon que me costó 299,99€. La Hoprider 300. Una bicicleta de aluminio con ruedas grandes, dinamo integrado en el buje, sillín de gel, portaequipajes y cubrecadena.

  • Quizás en el apartado mecánico sea normalita pero es maravillosamente cómoda. La dinamo va en el eje de la rueda delantera por lo que para un profano es invisible y si bien siempre ofrece un poco de resistencia lo bueno es que en teoría es más eficiente electricamente, de hecho siempre voy con la luces en marcha.
  • Por otro lado el cubrecadena aunque añade más peso, también evita que acabe con los pantalones llenos de grasa, o que el enano meta las manos donde no debe en un descuido.
  • Y finalmente el portaequipajes, desde mi antigua BH roja que usé para aprender a ir bici no había tenido ninguna otra con portaequipajes, pero ahora que lo tengo es de esas cosas imprescindibles, el fin de semana le acoplo la silla del enano y a pasear por el río y los días de cada día le acoplo una mochila con velcros y allí viaja mi comida, lo que me permite llevar la espalda seca de sudor (las mochilas al estar pegadas producen sudor).

Quizás solo hay dos cosas que no me gustan de la bicicleta: es enorme y casi no me entra en el ascensor, y que la escogí para hombre, con la barra alta por lo que si llevo al enano en la silla, Julia me tiene que ayudar a subirlo y a bajarlo, eso o tiro al niño al suelo XD.

Los complementos de la bici…

Además de la silla del enano o la mochila del portaequipajes, le he añadido una bolsa de manillar, ideal para llevar el móvil, las llaves y la cartera (y una pequeña multiherramienta). Es mucho más cómodo que llevar las cosas en el pantalón y que te vayan golpeando el muslo.

Un cuentakilómetros barato que uso principalmente para saber la velocidad y la hora que es. Un bomba de aire pequeña y un porta botellas (que suele ir vacío casi siempre).

Los completemos del ciclista…

Y el casco, el cortavientos, los guantes y las gafas. El casco para evitar daños en caso de golpes en las caídas (contra un coche poco puede hacer). Un cortavientos para no pasar frío por la mañana y evitar las cuatro gotas de lluvia. Unos guantes para proteger las manos en las caídas, del frío y para evitar callosidades. Y las gafas, no uso ni lentillas ni gafas pero son muy útiles por varios motivos: polen, gotas de agua, arenilla de camiones, el Sol de frente…

¡Y ya está! escrito parece mucho pero no es para tanto 🙂