Lourdes es uno de aquellos sitios a los que hay ir aunque no sea un destino que te interese personalmente, pero ya que estábamos relativamente cerca aquel verano, pues aprovechamos para ir. Básicamente nuestra intención al ir Lourdes era ver la basílica(o lo que fuera que hubiese allí) , como quien va a ver Montserrat o Covadonga.

Para entrar en contexto y abreviando la historia, una chica de familia humilde del pueblo, llamada Bernadette, fue testigo de una decena larga de apariciones de la Virgen en una gruta cercana al río del pueblo. Un lugar seco de donde en una de esas apariciones brotó mágicamente una chorro de agua formándose así una fuente de caudal estable, la llamada Agua de Lourdes.

Como en Lourdes es complicado aparcar en el centro ya que son todo callejuelas estrechas o peatonales, aparcamos en el lado opuesto a la basílica, lo que nos ofreció la posibilidad de acercarnos a ella por la calle principal atravesando todo el pueblo de este a oeste (que es donde está la iglesia). El pueblo no es muy grande y pronto los comercios de la calle se volvieron monotemáticos, siendo el producto estrella una botella de plástico azul con forma de virgen, vacía por supuesta, para poder rellenarla del agua milagrosa de la fuente de la Bernadette. Allá por donde mirarás había pilas azules de virgenbotellas y en menor medida cruces, biblias, rosarios y demás recuerdos de temática similar.

La basílica y demás edificios religioso están fuera del pueblo, cruzas el río Gave por un puente y entras en una gran explanada paralela al río, donde al fondo está la basílica. Como la explanada es grande, hay multitud de personas: monjas y curas de peregrinación, asociaciones religiosas, turistas como nosotros, etc. Nos impacto y no muy favorablemente unos parterres llenos de postes clavados a modo de lanzas, con flores de congregaciones que había peregrinado a la zona, hasta aquí lo normal. Lo extraño para nosotros es que estaban plagadas de prótesis de piernas y brazos. Suponemos que el proceso es: te rompes la pierna y si Lourdes te la arregla tu irás a visitarla y dejas la prótesis como recuerdo. Otra cosa que nos llamo la atención (quizás fuera solo ese día) es que parecía que había bastantes asociaciones que llevaban personas con algún tipo de deficiencia mental a visitar la basílica en unos carritos específicamente diseñados para ello. Un poco macabro o extraño a nuestro parecer.

Bajo la basílica y mirando al rio se encuentra la fuente y la cueva. Cueva donde sucedieron los milagros, aunque quizás el milagro sea llamar cueva a una simple oquedad de la roca. Es que si llueve no puedes refugiarte en “la cueva”. Cerca tenemos la fuente, una serie de caños por donde sale agua. No es una fuente rústica, si no que simplemente es una pared con unos tubos por donde sale agua. Como en cualquier plaza de cualquier pueblo o ciudad.

He dicho que la fuente y la cueva están bajo la basílica ya que de hecho la basílica está sobre un promontorio rocoso y está organizada en dos plantas. Como si dos iglesias diferentes, una encima de la otra se trataran. Una se accede en llano desde la misma plaza y la otra subiendo por unas escaleras o por una peculiar y larga rampa que como si fueran brazos, abrazan la plaza.

Lourdes, un lugar peculiar…