La riera de la Roqueta corre encajonada entre paredes de roca, a su paso por Sant Martí de Tous (Anoia). A este minúsculo cañón se le conoce como l’Engorgat de la Fou y en él podemos encontrar un salto de agua, una cueva y una peculiar fuente.

Para llegar simplemente nos hemos de acercar al pueblo de Sant Martí de Tous y buscar las indicaciones hacia la hípica. Las indicaciones nos alejaran del pueblo por una pista de tierra, cuando veamos otro cartel que indica la hípica lo ignoramos cogiendo el camino de la izquierda. Un poco más adelante nos desviaremos a la izquierda siguiendo la indicación hacia la Fou. Unos doscientos metros más allá encontraremos una explanada donde caben unos ocho o diez coches, y podremos dejar el nuestro. Estamos a unos 2 kilómetros del pueblo.

Cruzamos andando el minúsculo curso de agua hacía la izquierda y tomamos la ancha pista de tierra (cuidado, pueden pasar coches). Al poco pasaremos al lado de un mirador desde el que no veremos casi nada, y más adelante bajaremos por un pequeño camino a nuestra izquierda adentrándonos en el bosque. Una vez abajo, llegaremos a otro camino y de nuevo a la izquierda. El camino hace bajada y llegaremos a un cruce: a la izquierda el salto de agua, a la derecha la cueva y la fuente.

El Saltant de la Fou

Si escogemos el de la izquierda el camino se adentra en un bosque más tupido y andaremos entre piedras de grandes dimensiones y la pared rocosa del cañón. Después de subir y bajar por este camino llegaremos al salto de agua. Esta se encuentra en un recodo del cañón, donde un abrigo rocoso forma un gran anfiteatro de roca donde se precipita la cascada. Lamentablemente en nuestro caso y a mediados de marzo, no caía agua por la cascada aunque la poza estaba repleta de agua.
Se vuelve por el mismo camino hasta el cruce.

La Cova del Diable y la Font de la Fou

Si seguimos por la derecha del cruce, muy cerca y a la derecha encontraremos la nada espectacular Cova del Diable. Prosiguiendo camino abajo y cruzando dos veces la riera, llegaremos a la curiosa Font de la Fou. Está fuente tiene forma de cervatillo y siguiendo la mala suerte, estaba seca.