20170419 | La Bambouseraie es un jardín dedicado a las bambús, los hay de todos los tipos: alturas, grosores y colores. Caminando por el jardín tienes la sensación de que has viajando al lejano oriente. Ya no solo por los bosques de bambús si no también porque las zonas han sido ideadas para que así lo parezcan. Ejemplos hay en las fuentes de agua, en alguna roca esculpida, los farolillos de piedra, las puertas de madera pintadas en rojo y negro, el valle del dragón con su riachuelo, sus arbustos de colores o su casa de estilo japonés; o el poblado vietnamita con sus cerdos negros vietnamitas y las casas de hoja de palmera entrelazada y bambú.

La entrada es carilla, sobre las 9€ por persona pero vale la pena, sobre todo si vais en primavera y hace un día radiante como el que tuvimos la suerte de disfrutar. Si bien en teoría podríamos ir en cualquier época del año, ya que el bambú siempre está verde. No debemos olvidar de todas formas que primavera es la mejor época ya que los macizos de arbustos estarán en flor por lo que el contraste del verde (o negro o amarillo) de las cañas con los rosas, blancos o amarillos de las flores es sencillamente maravilloso.

Paseando con calma se tarda unas dos o tres horas en verlo aunque podríamos estar todo el día si quisiéramos recorrer todos los caminos y senderos. A la salida hay dos tienda de recuerdos, una exterior a modo de jardinería y otra interior con libros de cocina y utensilios hechos de bambú entre otras cosas. También hay un pequeño bar para comer unos bocadillos en las terrazas de las entrada.