5 de mayo 2014|Alhambra: Principalmente hay tres maneras de llegar a la Alhambra: a pie subiendo empinadas cuestas. En bus, y normalmente ir en bus en una ciudad que no es la tuya es una odisea y finalmente en coche. Al final escogimos la ultima opción, pagamos parking sí, pero era la más cómoda y rápida forma desde el hotel.

Nuestras entradas eran de tarde y aún así eramos muchos, por suerte aquello es enorme y puedes disfrutar con los jardines y sus juegos de aguas, o recorrer los palacios y las fortalezas. Una cosa de la que alucinamos y que por escrito o en foto es difícil de experimentar es el olor. Todo olía maravillosamente bien, estábamos en mayo y las flores estaban en todo su apogeo. Sencillamente genial.

6 de mayo 2014|Albayzín: Debido a la peculiar ubicación de nuestro hotel la manera más eficaz de acercarnos al centro era con coche. Aparcamos en un parking cerca del mercado y a subir cuestas. La razón es que el Albayzín es el barrio que cubre la colina que hay enfrente de la Alhambra. Además como es un barrio antiguo las calles son enrevesadas, como un laberinto de calles adoquinadas que suben y bajan. Todo ello bajo la fragancia de los limoneros, naranjos y jazmines que hay en los patios de las casas pintadas de un simple pero bonito color blanco. En la cima del barrio hay una plaza, al lado de un iglesia, con unas vistas asombrosamente bellas de la Alhambra y al fondo, Sierra Nevada (que estaba nevada en nuestro caso) .