Llegar al refugio de Malniu es sencillo pero no cómodo. Hasta el pueblo de Meranges la carretera es buena, con muchas curvas pero aceptable. Pero a partir del pueblo la calidad de la misma va bajando, primero se convierte en una pista asfaltada que asciende haciendo eses, la pista cada vez es más estrecha, es de doble sentido y a tu derecha hay un barranco de una altura considerable, sin quitamiedos, ni bosque. Cruzarse con otro vehículo empieza a ser “divertido.” Al rato el asfalto desaparece y empiezas a rezar para que el coche no sufra, no es una pista de tierra, es una pista de piedras, el coche bota lo que no está escrito. Un cruce de caminos, giras a la izquierda, cinco minutos más y ya hemos llegado.

Si solo aparcamos y nos vamos el mismo día, nos cobraran 3€ (20170803) por aparcar el coche . En teoría es para mantener el camino, me imagino que será en invierno y por nieve ya que en verano, bueno…

Es un refugio de verdad, con sus montañeros de verdad, vestidos como tal y nosotros que somos unos domingueros nos sentimos como que cantamos mucho (como cuando fuimos a la Feria de abril de Sevilla con pantaloncito corto y cámara en mano). Se respira tranquilidad, nadie hace ruido, no hay ruidos de coches, ni de música, nada. Solo tu, el rumor del agua de un riachuelo cercano, algún pájaro y alguna muu de unas vaca que a lo lejos pastan.

Desde aquí la ruta clásica es ir a ver los lagos de Malniu pero como eran las siete de la tarde fuimos a dar un paseo por el pequeño lago que hay tras el refugio. A lo lejos unas vacas están pastando, el lago está calmado, solo un par de patos se están dando un baño y más allá hay unas tiendas de campaña en un reciento donde está autorizado (no, en España no está permitida la acampada libre).

  • Coordenadas: 42° 27′ 50.71″N, 1° 47′ 7.69″E
  • Distancia al lago del refugio: realmente cerca, ¿5 minutos?
  • Aparcar: 3€/coche