En Francia, si no te importa no dormir en el centro de la ciudad, alojarse es más barato de lo que uno piensa. Hay una serie de cadenas hoteleras con establecimientos repartidos por toda la geografía francesa, con unos precios realmente interesantes.

Son pequeños hoteles instalados cerca de centros comerciales o al lado de alguna salida de autopista. Disponen por norma general de aparcamiento propio gratuito, están limpios y ofrecen lo básico: una habitación donde dormir, ver la tele y conectarse a su WiFi gratuita, y un baño con, normalmente, una pequeña ducha. Ya como extra ofrecen un pequeño desayuno, pagando. La reserva se hace vía Internet o in situ, preguntando al recepcionista o en su defecto, con la máquina recepcionista. Como un cajero automático pero en vez de dinero, sacas habitaciones.

A mi modo de ver, el truco consiste:

  • En tener el mínimo personal necesario: de hecho en algunos hoteles es posible que el recepcionista solo esté a ciertas horas, el resto te tendrás que apañar con una bonita máquina recepcionista empotrada en la pared. Es posible alojarse en estos hoteles y no ser atendido por nadie. Verídico.
  • No ofrecer almuerzo, ni cena: se ahorran cocina, cocineros y el espacio que ocupan. Ver Francia: comer barato.
  • Hoteles clónicos: Que el hotel sea idéntico al resto abarata costes, las mismas camas, las mismas duchas, etc.

En las ciudades grandes quizás te cobren por el aparcamiento pero normalmente en verano es posible aparcar en la calle con lo que si das unas cuantas vueltas aparcarás gratis. En Francia hay muchas ciudades con metro o tranvía, por lo que es posible que tu hotel barato de las afueras tenga cerca una parada o estación que te lleve al centro.

Algunas cadenas hoteleras low-cost: