2011/08/02.

Cuando planeamos un viaje en coche de varios días en los que haremos muchos kilómetros hasta llegar a nuestro destino final, intentamos buscar algún destino intermedio, más que nada para aprovechar el viaje y estirar las piernas.

En el caso del viaje de Vielha a Pau (Francia) La Fromer nos aconsejaba visitar, muy cerca de la carretera, un pueblo llamado Saint-Bertrand de Comminges que parecía super interesante: una colina con un pueblecito de aspecto medieval con una catedral en la cima.

Así que llegamos, aparcamos en la base de la colina y pagamos religiosamente el trenecito (un tractor con vagones) que subía hasta la cumbre de la colina. La desilusión no tardó en aparecer ya que excepto la catedral y una pequeña calle, el pueblo estaba bastante muerto, bastante muerto como un cementerio. Es decir, no había nada más que hacer o ver. Fuimos a la parada del trenecito para bajar de nuevo y… no pudimos cogerlo, era la hora de comer (las 12h) y el conductor del trenecito se había ido a comer.

Así que el resumen es: no vayáis a Saint Bertrand de Comminges, no hay nada, es aburrido y según que hora sea, tendrás que bajar de la colina andando.