Buscando rutas por Internet hace un tiempo encontré un lugar que me llamó la atención. Se trataba de un bosque en donde habían esculturas talladas en las rocas de la zona por un escultor anónimo. Como el sitio estaba cerca de casa fuimos este pasado sábado con unos amigos a pasar el día por allí, todo sea dicho, mis expectativas eran bastante altas. Pero la realidad nos dio un guantazo nada más llegar.

Dejamos el coche a la entrada del bosque, a unos 50 metros de la carretera. Nada más llegar vemos una roca tallada con la silueta de la cabeza de un indio maya, seguimos por el camino y al poco encontramos a la derecha un elefante de grandes dimensiones también muy bien tallado en la roca. Seguimos caminando por el bosque buscando rocas talladas con formas peculiares: tortugas, botas, moais, ranas, dinosaurios… pero nada de nada. Vimos la bota pero parece el resultado propio de la erosión natural en la roca. El resto de cosas te las tienes que imaginar. ¡Ah! al final buscamos el moai y lo encontramos pero no en una roca independiente, si no en el cogote del indio maya del principio.

El resumen es que si bien el elefante, el indio maya o el moai están muy bien hechos, en 15/30 minutos lo ves todo. No vale la pena para una excursión de un día. ¡Cachis!

Coordenadas: 41°  4′ 16.09″N, 2° 20′ 9.52″ E