De forma parecida a Bomarzo, el bosque de Can Ginebreda nos permite pasear bajo los árboles mientras contemplamos “especiales” esculturas talladas en roca. Y es que “especial” en este caso es un sinónimo de eróticas. O como mínimo algo relacionado con el erotismo, ya que no pararemos de ver falos, vulvas, pechos y labios de piedra y otros materiales, que se entrecruzan entre sí gracias a la extraña pero caliente mente del artista. Artista que trabaja en un cobertizo en la parte baja del bosque y que si lo pides con antelación te hace una visita guiada.

El bosque, situado cerca de Banyoles, es privado y hay que pagar entrada. También hay un pequeño restaurante donde dejamos el coche.


  • Zona: rural
  • Dificultad: ninguna/de pago
  • Coordenadas: 42° 7′ 19.37448″N, 2° 42′ 31.84571″E
  • Época recomendada: Cualquiera aunque como es un bosque mediterráneo en verano el calor aprieta mucho.
  • Webs útiles: http://www.canginebreda.com/
  • Ruta con niños: No es pornografía hecha piedra, ya que no se representan prácticas sexuales.  Pero sí que se ven pechos, vulvas y penes de tamaños gigantescos. Depende de cada uno.