De todos los pueblos que hay en la C-17, autovía del congost, el que más me llama la atención por el nombre es Tagamanent, me cuesta pronunciarlo y soy incapaz de encontrarle un significado al nombre y cada vez que pasamos por allí tengo un rato de curiosidad. Pero lo importante en este caso es que Julia encontró una excursión sencilla que ascendía a la cima de la colina de Tagamanent,  por lo que este pasado fin de semana fuimos con la familia.

Llegar es muy sencillo, solo hay que llegar a Tagamanent y seguir las indicaciones para Parc Etnològic, o Turó de Tagamanent y después de unos veinte minutos de curvas donde el coche escala la montaña por una estrecha pista, el asfalto se acaba y aparcamos en el Aparcament, El Bellver i l’Agustí. Hemos llegado al restaurante El Bellver.

Ahora ya solo toca caminar hacia el restaurante por el camino de acceso, desde aquí podremos ver el Tibidabo, Sant Llorenç y la Mola,  Montserrat al fondo y más hacía nuestra derecha los Pirineos. La excursión es sencilla, siguiendo las indicaciones rosas hacía Turó de Tagamanent, bajaremos por un camino de losas de piedra, nos encontraremos algún roble que nos proporcionará sombra y cruzada la carretera comenzará la ascensión al Turó, ahora ya sí internados bajo las copas de los arboles del bosque. Arriba, en la cima,  hay una pradera despejada de arboles y la iglesia (cercada y en obras cuando subimos). Ahora ya solo tocaría hacerse la foto de rigor, comer el bocata y deshacer el camino por el mismo camino.

  • Aparcament, El Bellver i l’Agustí: 41° 44′ 53.94″N, 2° 18′ 14.28″E
  • Carro de bebé: no, el camino es pedregoso y realmente incomodo para ir sobre ruedas.
  • Distancia: 1,2 km (más la vuelta)
  • Perros: No está de más recordarlo pero en los parques naturales es obligatorio llevar a los perros atados. Principalmente porque en el medio rural hay animales salvajes y domésticos (ovejas, vacas…) y los perros de ciudad se excitan al verlos. Resultado: perro persigue y ladra a rebaño de ovejas, ovejas huyen y acaban precipitándose por algún precipicio. En resumen: oveja muerta y pastor con una oveja menos. Seamos serios, si un cartel nos pide que vayan atados, se atan.