Cerca de la población de Santa María de Besora se encuentra la serra dels Bufadors , una serie de pequeñas pero escarpadas colinas que tienen un secreto: se están rompiendo. Las montañas se están rajando, poco a poco claro, pero lo suficiente para que se hayan formado un pequeño cañón en miniatura por donde el aire se cuela y se enfría. Hay múltiples cuevas y agujeros de varios metros de profundidad por donde podemos sentir una ligera brisa fría. Era un sábado caluroso de principios de junio, horrible para estar bajo el sol, por lo que la excursión para ver los Bufadors de Beví sonaba muy bien.

¿Cómo llegar?

Existe una pequeña pista asfaltada encementada de Santa María de Besora a Llaers. A unos dos kilómetros de santa María y tras una curva cerrada a la derecha encontramos a la izquierda un cartel hacía Mas Veí. Dejamos aquí el coche.


Hacía los Bufadors…

Seguimos por la pista de tierra, a ratos bajo el sol a ratos bajo la sombra de algún árbol.  Cruzamos una puerta metálica para evitar que las vacas se escapen (ese día no vimos ninguna), al rato veremos un balsa a nuestra izquierda. En este tramo de unos dos kilómetros desde el coche, veremos: la puerta metálica, la balsa y dos postes indicadores que seguiremos en dirección a los Bufadors.

Dejaremos la pista para seguir en bajada por una camino, atravesaremos un cable electrificado para vacas, y seguiremos hasta una bifurcación, por la derecha (está indicado).  Nos acabamos de introducir en sendero que discurre por un frondoso bosque de hayas, vamos ya por la sombra y el camino va ascendiendo poco a poco.

Al rato a la derecha nos encontramos unas flechas que indican que debemos subir por unos escalones de tierra y ayudarnos para subir por las raíces. Estamos a escasos cinco minutos de los Bufadors.

Sabremos que hemos llegado cuando la temperatura cambia. Hará un poco más de fresquete y ante nosotros comenzarán a verse paredes verticales de roca o grandes moles de roca aquí y allá. Musgos, helechos, hiedras. Hemos de tener cuidado ya que hay alguna que otra oquedad de varios metros de profundidad en algunas zonas, sale un fresco muy apetecible eso sí. Cuidado con los niños y gente despistada. Ahora solo queda seguir ascendiendo por el sendero y disfrutar del paisaje.

Al rato, saldremos de los Bufadors y volverá el calor y sol. Seguiremos por un sendero estrecho que va subiendo y bajando por la cresta rocosa de la montaña. Ojo a los barrancos y precipicios. Veremos a nuestra derecha la pista por donde hemos ido, la balsa, etc. En varias ocasiones, dos o tres, tendremos que ayudarnos de las manos para escalar un par de metros a través de las raíces y las rocas. Mientras que la zona de los Bufadors me encantó, la parte de la cresta es la parte que menos me gusto de la excursión. Llegará un momento que el sendero casi desaparece y se vuelve todo muy vertical hacía abajo, eso quiere decir que ya estamos llegando al coche.Bajaremos con cuidado hasta llegar a la pista de cemento, la seguimos hacía derecha, en ligera bajada unos doscientos metros y ya habremos llegado al coche.

  • Distancia: +/5 km, circular, sentido horario.
  • Coordenadas: 42° 8′ 12.367″N, 2° 15′ 15.142″E
  • Dificultad: moderada en la zona de la cresta ya que hay que ayudarse de las manos para grimpar un poco. Aunque sospechamos que deber haber alguna manera de evitar ir por las cresta de la montaña.
  • Niños: Con carrito no. Si van con bolsa porta bebés o andando, sí. Teniendo extrema precaución en la zona de la cresta.
  • GPS: he leído en varios blogs y he podido comprobarlo in situ que la señal GPS en algunas zonas de los Bufadors no es fiable. Usando el GPS del móvil, este se volvía loco e indicaba posiciones a kilómetros de donde estábamos realmente.
  • Señalización: no es muy buena. Hay 3 o 4 postes y el resto pintura de color verde bastante desgastada por lo que en caso de duda buscad con atención la marca verde.