20170418 | Y tras Avignon , llegó Arles. Sabíamos que era ventosa la zona pero esto ya era demencial. En las zonas más cercanas al río el viento no te dejaba caminar y parecía que ibas a salir volando en cualquier momento. Esperamos que fuera un episodio aislado ya que si no, a los habitantes de la ciudad los engañaron, cuanto ¡viento!

De todas formas, Arles es la típica ciudad pequeña francesa, algo decadente pero en este caso con la particularidad de tener un pasado romano. A la vista está el anfiteatro que aún en activo y que la actualidad se usa para espectáculos taurinos y el teatro que en un estado más “desmontado” ejerce hoy de museo de épocas anteriores.